Categoría: consejos

en esta sección vamos a ver los mejores consejos reales desde la experiencia para poder mejorar en arquitectura y aprobar la carrera

  • el verano del estudiante de arquitectura: por qué te sientes mal (y qué hacer)

    el verano del estudiante de arquitectura: por qué te sientes mal (y qué hacer)

    El verano del estudiante de arquitectura se supone que es la mejor parte del curso. Aprobaste, descansaste… y aun así te sientes raro. En este artículo vemos por qué pasa eso que casi nadie cuenta: la culpa de descansar, la trampa del verano productivo y el síndrome del impostor que aprieta justo en la pausa. Y, sobre todo, qué puedes hacer para vivir el verano sin que te pese.

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    ¡Hola curiosos!

    Bienvenidos a miradapropia. Hoy os traemos un vídeo distinto: no van consejos de productividad ni de entregas, sino algo de lo que casi nadie habla sobre el verano del estudiante de arquitectura: por qué, cuando por fin paras, te sientes peor en lugar de mejor.

    Aprobé. Descansé. Y nunca me sentí peor. Si te ha pasado, no eres el único, ni de lejos. Vamos a ver las tres cosas que te pasan por dentro en verano y qué hacer con ellas.


    Lo que de verdad sientes en el verano del estudiante de arquitectura

    1. La culpa de descansar

    Llevas nueve meses de entregas a las 11:59 y noches sin dormir. Arquitectura te enseña, sin decírtelo nunca en voz alta, que sufrir es la señal de que te importa: que cuanto más te dejas la piel, mejor estudiante eres.

    El problema es que esa idea no se apaga en julio. Así que cuando por fin paras, tu cabeza no lo interpreta como descanso. Lo interpreta como abandonar tu puesto. Por eso descansar no te descansa: te sientes culpable mientras lo haces. Y esa culpa, muchas veces, no se suma al cansancio — es el cansancio.

    Quédate con esto: descansar no es lo contrario de trabajar, es parte de trabajar. Tu cabeza necesita vaciarse para volver a tener ideas. Un estudio que nunca apaga las luces no es más productivo; está más cerca de apagarse del todo.

    2. La trampa del verano productivo

    Es esa vocecita que dice: «tengo dos meses, voy a ponerme al día con todo». Y aparece la lista:

    • Aprender Rhino de una vez
    • Hacer un curso de Revit
    • Rehacer el portfolio entero
    • Leer por fin los libros pendientes desde primero

    Aprender en verano no tiene nada de malo. El problema es de dónde nace esa lista: no nace de las ganas, nace del miedo a quedarte atrás. Es la misma exigencia del curso, pero ahora sin nadie que te ponga una fecha de entrega, así que no termina nunca.

    El filtro es simple: de toda esa lista, quédate con una sola cosa. La que te apetezca de verdad, no la que quede bien en el currículum. Una cosa, desde las ganas. El resto puede esperar a septiembre.

    3. El síndrome del impostor aprieta en la pausa

    Lo lógico sería que las dudas sobre si vales para esto apretaran en plena entrega, con el estrés a tope. Pues es justo al revés. El síndrome del impostor aparece sobre todo en los momentos de cambio, y el verano es exactamente eso: frenas de golpe, llega el silencio, y aparece la pregunta: ¿valgo para esto, o solo he sobrevivido?

    Y entonces abres Instagram. Prácticas en estudios increíbles, viajes de arquitectura, proyectos personales preciosos. Todo el mundo parece subir mientras tú sigues parado. Pero lo que ves en redes es la versión editada de la vida de otra persona: estás comparando tu detrás de cámaras con el estreno de los demás. Nadie sube el día que no se levantó de la cama. Si quieres entender mejor por qué nos pasa esto, este resumen sobre el síndrome del impostor lo explica bien.


    Qué hacer con todo esto este verano

    Lo primero, y lo más importante: la culpa, la exigencia y las dudas no son señal de que vales menos. Son señal de cómo es esta carrera: intensa, larga, exigente. Es normal que deje huella. Sentirte así no te convierte en mal estudiante; te convierte en alguien que pasa por algo que vive muchísima gente, en silencio, al mismo tiempo que tú.

    Y lo segundo: esto se puede gestionar.

    • Descansa de verdad las primeras semanas, sin culpa, sabiendo que es parte del proceso.
    • Elige una sola cosa que te apetezca y suelta el resto.
    • Cuando llegue la comparación, recuerda que el feed miente.

    Nada de esto va de rendir más. Va de tratarte un poco mejor durante dos meses. Porque en septiembre vas a volver, y vas a volver mucho mejor si vuelves descansado que si vuelves arrastrándote.


    El verano del estudiante de arquitectura, sin que te pese

    Si algo de esto te ha resonado, cuéntamelo en los comentarios: ¿cómo vives tú el verano de verdad, sin el filtro? ¿Qué es lo que más te cuesta? Te aseguro que en cuanto alguien lo escriba, va a haber diez personas respondiendo «pensaba que era el único».

    Y si en septiembre quieres volver con buen pie, no te pierdas nuestro asistente de software con atajos, plantillas y flujos de trabajo para AutoCAD, Revit, SketchUp y más. Para encontrar más consejos como estos, visita miradapropia.org.

    ¡Hasta la próxima!

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  • 7 consejos infalibles para la entrega final en arquitectura

    La entrega final arquitectura es uno de los momentos más estresantes de la carrera. Aquí tienes los 7 consejos infalibles que nadie te da para sobrevivirla bien: cómo priorizar la noche anterior, planificar la lámina pensando en cómo se ve desde lejos, llegar de los primeros y aprovechar lo que no puedes controlar.

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    ¡Hola curiosos!

    Bienvenidos a miradapropia. Hoy os traemos uno de esos vídeos que de verdad marca la diferencia: los 7 consejos infalibles que nadie os da para la entrega final arquitectura.

    A estas alturas del curso ya sabéis que la entrega final es un caos: el tiempo se os echa encima, tenéis mil cosas que hacer y la organización ya no es una opción. Lo único que queda es sobrevivir bien.

    Por eso este vídeo no va sobre cómo organizar el cuatrimestre. Va sobre qué hacer cuando ya no tienes tiempo de organizarte.


    Lo que sí puedes controlar en la entrega final arquitectura

    1. Prioriza lo que de verdad importa

    La noche anterior solo tenéis que hacer dos cosas:

    1. Mirar todo lo que os queda por hacer
    2. Hacer lo que os dé tiempo

    Pero no todo es igual de importante. Lo importante es eso que hace que el proyecto se entienda:

    • Si tu proyecto va de programa → ese diagrama de programa
    • Si va de estética → ese render, vista 3D o axonométrica
    • Si va de organización en planta → esa planta tiene que estar perfecta

    No te disperséis. Identificad qué es lo más importante de vuestro proyecto y haced que esa pieza esté perfecta.

    2. Planifica la lámina pensando en cómo se ve desde lejos

    El profesor no se va a acercar a dos centímetros del papel para descifrar lo que pones. Va a mirar la lámina desde lejos.

    Por eso, lo importante es la composición a distancia:

    • Si una pieza se ve densa, las demás también tienen que verse así
    • Si una pieza se ve más ligera, mantened el mismo nivel en el resto
    • Para llenar una planta vacía: añadid tramas, baldosas, personitas, plantas — lo que sea para equilibrar

    Una lámina mal compuesta hunde un proyecto bueno. Una lámina bien compuesta puede salvar un proyecto regular. Si necesitas inspiración, puedes ver ejemplos de buenas láminas de estudiantes en plataformas como ArchDaily.

    3. Duerme. Aunque sean dos horas

    Sí, la entrega es mañana. Sí, falta mucho por hacer. Pero planificad dónde vais a parar.

    Si no, se os hace de día, llegáis fundidos y arruináis la presentación. Cuatro horas, tres, dos — lo que sea. Pero descansad algo.

    4. Llega de los primeros

    Esto parece una tontería, pero es uno de los consejos más infravalorados y más útiles. ¿Por qué?

    Puedes elegir el lugar de presentación. Algunos incluso lo eligen la noche anterior. ¿Y por qué importa eso? Por la luz:

    • Evita luces directas desde el techo (te dan sombras feas en la cara y el plano se ve mal)
    • Aprovecha la luz solar lateral si puedes — cerca de una ventana, mejor del este
    • La diferencia entre presentar con buena luz o con mala luz es enorme

    Puedes corregir imprevistos. Si la maqueta se ha desmontado un poco con el viaje en metro, tienes tiempo de arreglarla. Si se ha roto un plano, tienes tiempo de pegarlo. Tener margen es invaluable.

    Puedes repasar la presentación. No tienes que ensayarla mil veces. Solo:

    • Elegir dónde te vas a colocar
    • Saber por dónde empiezas y por dónde acabas
    • Tener 3 o 4 frases clave preparadas

    Con eso ya haces una presentación de notable.

    Puedes hacer que los profesores estén cómodos. Si están cómodos en su silla y ven bien desde lejos, no se levantarán a mirar de cerca — y tú con tus palabras puedes rellenar lo que no se ve.


    Lo que no puedes controlar de tu entrega final (pero debes tener en cuenta)

    5. Cuándo te toca presentar

    Si presentas justo antes o después de comer, los profesores van a estar cansados y tu presentación se les hará larga.

    • Si has dado buena imagen durante el curso: deja que se queden con esa imagen general
    • Si crees que esta presentación es tu oportunidad de mejorar la imagen: evita esos dos momentos a toda costa

    6. La atención de tus compañeros

    Si presentar delante de todo el mundo te pone nervioso, presenta pronto. Mientras tú expones, los demás están metidos en sus propios proyectos, no están pendientes de ti. Estás básicamente solo con los profesores.

    Si tu proyecto es muy bueno, no te preocupes — todo el mundo querrá ver cómo es. Si no lo es tanto, tampoco te preocupes — nadie se va a fijar especialmente en ti porque ellos también están agotados.

    7. El entorno

    Frío, calor, luz, ruido. No los controlas. Pero sí controlas dónde te colocas dentro de ese entorno.

    Si los profesores están incómodos, lo único que querrán son cuatro frases rápidas para entender el proyecto. No tendrán paciencia para detalles. Si controlas que la luz sea buena, el sitio adecuado y se vea bien desde donde están sentados, les das una razón menos para querer acabar rápido.


    El consejo más importante para tu entrega final arquitectura

    A estas alturas del curso vuestro proyecto ya es lo que es. Lo que diferencia un aprobado raspado de un notable no es lo que añadáis esta noche, sino cómo presentáis lo que ya tenéis.

    Una buena lámina, un buen sitio, una buena luz, llegar pronto, descansar algo, presentar tranquilos. Esos detalles aparentemente menores son los que van a hacer la diferencia.

    ¿Cuál es el consejo que más te ha sorprendido? ¿Cuál crees que vas a aplicar? Déjamelo en los comentarios.

    Si quieres ahorrar tiempo en tus próximas entregas, no te pierdas nuestro asistente de software con atajos, plantillas y flujos de trabajo para AutoCAD, Revit, SketchUp y más. Y para encontrar más consejos como estos, visita miradapropia.org.

    ¡Hasta la próxima!

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  • cómo dominar el software de arquitectura sin perder horas buscando tutoriales

    asistente de software · miradapropia

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    asistente-software.miradapropia.org

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    ¡Hola curiosos!

    Bienvenidos a miradapropia. En el vídeo de hoy os traigo una herramienta que, como estudiantes de arquitectura, os va a ahorrar muchísimo tiempo durante toda la carrera y especialmente en los proyectos más importantes: el asistente de software que hemos creado en la sección Taller de nuestra web.

    ¿Os pasa que perdéis horas buscando atajos, preguntándoos cómo empezar un plano, cómo exportar correctamente o qué flujo de trabajo usar en cada programa? Pues este asistente está pensado exactamente para eso.

    Dentro encontraréis:

    • AutoCAD, Revit, Rhino, Photoshop, Illustrator, InDesign y Lumion.
    • Listas completas de atajos de teclado (filtrables y buscables).
    • Un asistente de IA con Error Doctor, comparación de softwares, scripts, macros y flujos de trabajo paso a paso.
    • Plantillas y procesos desde cero hasta el PDF final.
    • Plugins gratuitos que realmente valen la pena.
    • La sección Modo Proyecto, donde según estéis haciendo un TFG, un PFC, un proyecto de urbanismo o simplemente planos, os recomienda el flujo más eficiente (SketchUp + Rhino para concepto, AutoCAD para planos, Lumion para renders, InDesign para láminas…).

    Además, al final del vídeo os recomiendo dos canales que ofrecen cursos completos y gratuitos de AutoCAD, Photoshop, Illustrator, Revit y Lumion, con material descargable incluido.

    Esta herramienta está pensada 100% para estudiantes y profesionales de arquitectura que quieren dejar de perder tiempo buscando tutoriales sueltos y centrarse en lo que realmente importa: proyectar.

    Si estás en primero o ya en el TFG, entra ahora mismo en la web de miradapropia, ve a la sección Taller → Asistente de Software y pruébalo. Te aseguro que va a convertirse en tu mejor aliado durante toda la carrera.

    ¿Quieres que añadamos más programas al asistente? Déjamelo en comentarios y lo incluimos cuanto antes.

    ¡Hasta la próxima!

  • empieza a medir

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    google earth

    dimensions.com

    arrevol

    neufert, arte de proyectar en arquitectura

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    ¡Hola, curiosos!

    Hay un consejo súper básico pero que marca la diferencia entre una planta “aceptable” y una planta que parece hecha por un arquitecto de verdad: saber medidas de memoria.

    En este artículo te explico paso a paso cómo hacerlo (exactamente como se explica en el vídeo) para que, cuando estés en un examen, en un ejercicio o en tu TFG, ya no tengas que parar a medir cada cosa.

    1. Mide calles y avenidas (nunca más dibujes una calle de 5 m en el centro de Madrid)

    Usa Google Earth → herramienta Medir.

    Ejemplos reales que debes grabarte:

    • Calle normal de ciudad grande (Barcelona): 20 metros
    • Avenida principal: 52 metros
    • Calle del casco antiguo (Barcelona): 9 metros
    • Callejón peatonal muy estrecho: 3-4 metros (apenas cabe un coche)
    • Avenida enorme (Madrid): 86 metros
    • Calle secundaria con aceras y calzada: 14-30 metros

    Consejo de estudiante: Cuando dibujes un plano urbano, decide primero qué tipo de calle es y pon la anchura real. Tu profesor lo notará.

    2. Profundidad de edificios y patios interiores (evita edificios oscuros)

    En edificios de ciudad, la distancia desde fachada a patio interior suele estar entre 10 y 13 metros.

    ¿Por qué? Porque así cada habitación tiene luz y ventilación por los dos lados. Las construcciones suelen ir en módulos de 5 × 5 m, por eso 10 m es lo más habitual.

    Regla rápida: Si tu edificio en planta es más profundo de 12-13 m sin patio, probablemente estará oscuro. ¡Corrígelo!

    3. Pasillos y puertas (medidas que todo arquitecto debe saber)

    • Pasillo antiguo: 0,7 m
    • Pasillo actual (CTE): mínimo 1,1 m
    • Puerta estándar actual: 0,8 – 0,9 m
    • Puerta pequeña (antigua): 0,6 – 0,7 m

    Prueba ahora: mide el pasillo de tu casa. Si es muy estrecho, seguro que es una vivienda antigua.

    4. Habitaciones y baños (tamaños mínimos cómodos)

    Habitación mínima cómoda:

    • Cara más corta: 3 metros
    • Otras caras: 4 – 5 metros

    Baño / aseo:

    • Ancho mínimo: 1,5 metros
    • Largo mínimo: 2,5 metros

    Mide las habitaciones de tu propia casa. Verás que casi todas cumplen estas reglas.

    5. Muebles estándar (para que todo te quepa a la primera)

    Silla:

    • Altura asiento: 45 – 50 cm (lo más importante)
    • Anchura: 45 – 50 cm

    Mesa de comedor:

    • Altura: 65 – 75 cm
    • Ancho habitual (para 2 personas frente a frente): 90 cm
    • Largo típico: 150 cm o múltiplos

    Sofá:

    • Altura asiento: 30 – 40 cm
    • Profundidad: 60 – 65 cm

    Cama (colchón):

    • Largo estándar: 200 cm (siempre)
    • Ancho: 90 cm (individual), 140 cm, 160 cm, 180 cm (matrimonio)
    • Altura de la estructura: 20 – 40 cm

    Consejo práctico: Cuando coloques muebles en planta, ya sabes si caben o no sin tener que buscar en internet.

    Tarea para ti HOY (15 minutos)

    1. Abre Google Earth.
    2. Mide 3 calles cerca de tu casa o universidad.
    3. Mide el pasillo y una habitación de tu casa.
    4. Apunta las medidas en un post-it o en tu cuaderno de croquis.

    A partir de mañana, cuando dibujes, ya las tendrás en la cabeza.

    ¿Cuál es la medida que más te ha sorprendido? ¿O qué otra cosa te gustaría saber de memoria (escaleras, alturas de techo, ventanas…)? Déjamelo en comentarios y hacemos un segundo vídeo o artículo con más medidas.

    Recursos rápidos:

    • Google Earth (gratis)
    • Código Técnico de la Edificación (CTE) – consulta online

    Espero que este consejo tan sencillo te ahorre muchísimo tiempo y te haga dibujar con más seguridad.

    ¡Hasta la próxima!

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  • cómo empezar a proyectar

    enlaces de interés
    web
    revistas
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    ¡Hola, curiosos!

    En la carrera de arquitectura hay una verdad que nadie te cuenta el primer día: la diferencia entre aprobar y destacar está en cómo miras y cómo practicas.

    Hoy te traigo los 5 consejos más útiles y prácticos que he aprendido (y que siguen funcionando) para proyectar mejor. Todo basado en el método que usan miles de estudiantes que sacan muy buenas notas.

    1. Ten buenas referencias (y estudia a estos dos sí o sí)

    Lo primero y más importante: rodearte de proyectos buenos. Según lo que se enseña en todas las escuelas, hay dos arquitectos que todo el mundo debería conocer a fondo:

    • Le Corbusier (Villa Savoye, Villa Le Lac…): planta libre, pilotis, grandes ventanales, enmarcar el paisaje.
    • Mies van der Rohe (Farnsworth House, Pabellón de Barcelona, Crown Hall…): “menos es más”, formas rectas, proporciones perfectas.

    Consejo práctico: Cada vez que empieces un nuevo proyecto, busca 3-4 obras de estos dos y analízalas verbalizando: ¿por qué pusieron la escalera ahí? ¿por qué esa altura de techo?

    2. Copia (sí, copiar está permitido y es obligatorio)

    La clave número 1 de la carrera: saber copiar bien.

    Pasos prácticos:

    • Busca el plano de Can Lis (o cualquier obra que te guste)
    • Imprímelo, pásalo a iPad/tableta o dibújalo encima
    • Dibuja los muebles, las camas, los bancos… todo
    • Luego dibuja solo los volúmenes y las aberturas

    Así entrenas el ojo para proporciones, relaciones entre espacios y jerarquías.

    3. Mide todo con Google Earth (entrena tu escala mental)

    Esto parece una tontería pero es oro puro:

    • Mide volúmenes reales (Can Lis = 11 m × 23 m)
    • Mide anchura de carreteras (normalmente 5-6 m)
    • Mide fachadas de edificios cercanos

    Cuando tengas estas medidas en la cabeza, podrás dibujar directamente sin estar comprobando cada dos por tres.

    4. Usa la fotografía como herramienta de proyecto

    Los planos no lo son todo. La arquitectura se habita.

    Cuando veas una foto buena pregúntate:

    • ¿Cómo se integra la casa en el paisaje?
    • ¿Cómo entra el sol?
    • ¿Dónde están las carpinterías? ¿Por fuera o por dentro?

    Hacer tus propias fotos de obras te obliga a fijarte en detalles que de otra forma pasarías por alto.

    5. Practica todos los días (el consejo más importante)

    Busca un solar cualquiera en Google Earth → mídelo → pásalo a AutoCAD o dibújalo a mano alzada.

    La conexión cabeza-mano es la habilidad más valiosa que vas a desarrollar en toda la carrera.

    Tarea para ti hoy mismo (30-40 minutos): Elige una obra que te guste (Villa Savoye, Can Lis, Farnsworth…). Redibújala a mano esta tarde. Luego mide su volumen principal con Google Earth. Verás cómo mañana ya proyectas distinto.

    Recursos recomendados (gratis o muy baratos):

    • El Croquis (edición digital ≈ 16 €)
    • Libros Gustavo Gili (sección arquitectura)
    • WikiArquitectura, ArchDaily, IcArquitectura

    ¿Cuál de los 5 consejos vas a aplicar primero? Déjamelo en comentarios y lo comentamos juntos.

    ¡Hasta la próxima!

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