Etiqueta: arquitectura catalana

  • jm sostres, 4 apartamentos en torredembarra

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    ¡Hola curiosos!

    Bienvenidos a miradapropia. Hoy vamos a analizar una obra que pocos conocen pero que, como estudiantes de arquitectura, tenéis que copiar sí o sí. Se trata de Los cuatro apartamentos en Torredembarra, del arquitecto Josep Maria Sostre.

    Cuando ves las fotos actuales, los cuatro volúmenes están rodeados de otros edificios. Sin embargo, en el proyecto original no había nada alrededor. Ese detalle es clave: el contexto siempre condiciona el proyecto. Por eso, antes de dibujar una sola línea, hay que entender el emplazamiento, la orientación y lo que ocurre fuera de la parcela.

    Los volúmenes son extremadamente sencillos. Están orientados con la fachada más larga hacia el sur, pero protegiéndose inteligentemente de él. El norte apunta hacia la parte trasera y el sur queda resguardado. Así, los espacios exteriores que se generan entre los volúmenes quedan protegidos de la luz más fuerte del Mediterráneo.

    En planta baja encontramos la distribución típica de apartamentos dúplex. La entrada se sitúa en el centro, separando claramente la zona de estar de la de servicio. Cocina y baños se agrupan en una franja, mientras que el garaje y la escalera quedan en la parte posterior. La forma en “T” deja una generosa zona exterior privada para cada apartamento.

    La discontinuidad en planta indica que el piso superior no ocupa toda la huella: se crea así una doble altura que da amplitud y carácter al espacio de estar. Es una solución funcional y expresiva al mismo tiempo.

    La implantación es una de las partes más bonitas del proyecto. Sostre coloca cuatro volúmenes idénticos siguiendo una suave curva. De esta manera genera un espacio común exterior protegido, y además uno de los volúmenes queda parcialmente cubierto por el piso superior del vecino. Cada apartamento se accede por un caminito desde la calle, rodeado de vegetación, lo que refuerza la sensación de privacidad y conexión con el entorno.

    Subimos a la planta superior y encontramos un distribuidor central en forma de T que aprovecha al máximo el espacio. Desde él se accede a las habitaciones y al pasillo semi-exterior. Este pasillo, protegido por persianas, actúa como filtro solar y visual, y permite que la luz entre de forma controlada. Las ventanas de doble y triple altura y las aberturas verticales en la fachada generan una composición limpia pero muy expresiva.

    Las secciones muestran cómo la doble altura y la cubierta inclinada no son un capricho formal: son funcionales y resuelven perfectamente la ventilación y el desagüe. La carpintería se convierte en protagonista de la fachada, creando un ritmo y una textura que hoy en día se ven poco.

    En alzado general el proyecto es de una sencillez aplastante en planta, pero gana toda su fuerza en la composición de las fachadas. Es arquitectura pensada para ser vivida, no solo para ser fotografiada.

    Como estudiantes, este proyecto os enseña varias lecciones que podéis aplicar mañana mismo:

    • Cómo una implantación sencilla puede generar espacios exteriores de gran calidad.
    • Cómo orientar y proteger del sol sin renunciar a la luz natural.
    • Cómo la doble altura y las discontinuidades resuelven funcionalidad y espacialidad al mismo tiempo.
    • Cómo la carpintería puede ser el elemento que dé carácter a una fachada aparentemente simple.

    Si os ha gustado el vídeo y queréis profundizar más, recordad que tenéis nuestro chat de IA “guIA” disponible en la web de miradapropia. Podéis preguntarle todo lo que queráis sobre este o cualquier otro proyecto.

    ¡Hasta la próxima!

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