Etiqueta: arquitectura catalana

  • superficies regladas: las curvas de gaudí hechas con líneas rectas

    superficies regladas: las curvas de gaudí hechas con líneas rectas

    las curvas de gaudí parecen imposibles de dibujar… hasta que descubres que están hechas solo de líneas rectas. en este vídeo te explico qué son las superficies regladas y cómo gaudí las usó en la sagrada familia para construir lo imposible casi sin cálculos: la escalera de caracol, las bóvedas, los hiperboloides y el bosque de columnas.

    leelo

    ¡Hola, curiosos!

    Bienvenidos a miradapropia. Hoy nos metemos en uno de los trucos más bonitos de Antoni Gaudí: cómo dibujó y construyó curvas imposibles usando únicamente líneas rectas. La idea que hay detrás de casi toda la Sagrada Familia tiene nombre —superficie reglada— y, una vez la entiendes, ves la geometría de Gaudí con otros ojos.


    ¿Qué es una superficie reglada?

    Una superficie reglada es cualquier superficie que puedes generar moviendo una sola recta por el espacio. Coges una línea, la desplazas siguiendo una regla, y el rastro que deja es la superficie.

    El resultado tiene una propiedad preciosa: es curva por fuera, pero recta por dentro. Y eso, para construir, lo cambia todo, porque una recta es lo más fácil del mundo de medir, cortar y montar. Gaudí no tenía ordenadores: tenía cuerdas, listones y reglas. Las superficies regladas eran su forma de construir lo imposible con lo más simple.


    La escalera de caracol

    El ejemplo más reconocible es la escalera de caracol de la Sagrada Familia, ese caparazón de nautilus que has visto mil veces en fotos. Pues es exactamente lo anterior: una recta que sube girando.

    Coges el peldaño —una línea recta— y lo vas rotando y elevando un poco en cada paso. Ese movimiento genera un helicoide. Gaudí no dibujó la curva: dibujó la recta y dejó que el giro hiciera el resto. Un helicoide que, literalmente, se camina.


    El paraboloide hiperbólico

    Subimos un nivel con el paraboloide hiperbólico. Si te suena a chino, quédate con su apodo: la silla de montar. Sube por dos esquinas y baja por las otras dos.

    Lo interesante es cómo nace: una familia de rectas lo barre de lado a lado, y una segunda familia lo cruza en la otra dirección. Dos juegos de líneas rectas, y entre ellos queda tejida toda la superficie curva. Por eso los albañiles podían encofrarla con listones derechos.

    Y además aguanta sola: en una dirección se forma un arco que baja la carga a compresión, y en la perpendicular la curva trabaja al revés, a tracción, como un cable. Las mismas rectas que dibujan la forma son las que la sostienen.


    Las bóvedas de la nave

    Eso lo puso Gaudí en las bóvedas de la nave: superficies alabeadas que parecen imposibles de replantear y que en realidad son paraboloides hiperbólicos, rectas que se cruzan en el aire.

    Donde tú ves una bóveda ondulada y carísima, el cantero veía dos juegos de líneas rectas que sabía marcar con un cordel. La cubierta entera es superficie reglada: compleja de imaginar, sencilla de construir. Esa es la firma de Gaudí.


    El hiperboloide de una hoja

    Y llegamos a la estrella, el hiperboloide de una hoja. Volvemos a las barras verticales del principio: giras la tapa y la pared recta se estrangula en el centro y se abre arriba y abajo. Una cintura curva, otra vez, hecha solo de rectas.

    Si añades la familia de rectas que gira al otro lado, las dos se entrelazan en una red que se sostiene sola. Estructuralmente es lo mismo que el paraboloide pero en vertical: una familia comprime, la otra tracciona, y casi no hay flexión. Por eso una malla tan fina aguanta tanto. La geometría es la estructura.


    El bosque de columnas

    Cuando juntas todo lo anterior dentro de un edificio, aparece el bosque de columnas de la Sagrada Familia. Columnas que se ramifican como árboles para repartir la carga, y entre ellas bóvedas-lucernario hiperbólicas: hiperboloides que se abren al cielo y dejan caer la luz por el centro.

    Esos puntos que brillan son geometría dejando entrar el sol. Geometría que es, a la vez, luz y estructura. Belleza que no se le añadió encima: salió de cómo está construido.


    Por qué Gaudí

    Entonces, ¿por qué Gaudí se obsesionó con estas superficies? No era capricho estético. Sin ordenadores ni software, necesitaba formas que se pudiesen replantear y encofrar con medios rectos, y la recta es la herramienta más antigua que existe: una cuerda, un listón, una regla.

    Resúmelo así: hiperboloides para traer la luz, paraboloides para resolver las bóvedas. Toda esa complejidad, apoyada en líneas rectas.

    Si te interesa cómo calculaba Gaudí sus estructuras casi sin papel, lo cuento en 5 estructuras geniales de Antoni Gaudí. Y si quieres ver todo esto en su sitio, date una vuelta por la Sagrada Familia.

    La próxima vez que veas una de estas formas, ya sabes el secreto: piensa en rectas, construye curvas.

    ¿Cuál de estas superficies te ha sorprendido más? Cuéntamelo en los comentarios.

    ¡Hasta la próxima!

    El paraboloide es uno de los cinco recursos con los que gaudí calculaba casi sin papel; los otros cuatro están en 5 estructuras geniales de antoni gaudí. Y como la geometría explica cómo se dibuja pero no cómo baja el peso, ese recorrido lo tienes en estructura básica. Para comprobar con números el forjado (losa) o el soporte que acabes dibujando, el comprobador está en estructuras-elu.miradapropia.org.

  • jm sostres, 4 apartamentos en torredembarra

    atlas de obras analizadas

    enlaces de interés

    arquitecturacatalana.cat

    docomomoiberico.com

    HASXX_tarragona

    leelo

    ¡Hola curiosos!

    Bienvenidos a miradapropia. Hoy vamos a analizar una obra que pocos conocen pero que, como estudiantes de arquitectura, tenéis que copiar sí o sí. Se trata de Los cuatro apartamentos en Torredembarra, del arquitecto Josep Maria Sostres.

    Cuando ves las fotos actuales, los cuatro volúmenes están rodeados de otros edificios. Sin embargo, en el proyecto original no había nada alrededor. Ese detalle es clave: el contexto siempre condiciona el proyecto. Por eso, antes de dibujar una sola línea, hay que entender el emplazamiento, la orientación y lo que ocurre fuera de la parcela.

    Los volúmenes son extremadamente sencillos. Están orientados con la fachada más larga hacia el sur, pero protegiéndose inteligentemente de él. El norte apunta hacia la parte trasera y el sur queda resguardado. Así, los espacios exteriores que se generan entre los volúmenes quedan protegidos de la luz más fuerte del Mediterráneo.

    En planta baja encontramos la distribución típica de apartamentos dúplex. La entrada se sitúa en el centro, separando claramente la zona de estar de la de servicio. Cocina y baños se agrupan en una franja, mientras que el garaje y la escalera quedan en la parte posterior. La forma en “T” deja una generosa zona exterior privada para cada apartamento.

    La discontinuidad en planta indica que el piso superior no ocupa toda la huella: se crea así una doble altura que da amplitud y carácter al espacio de estar. Es una solución funcional y expresiva al mismo tiempo.

    La implantación es una de las partes más bonitas del proyecto. Sostres coloca cuatro volúmenes idénticos siguiendo una suave curva. De esta manera genera un espacio común exterior protegido, y además uno de los volúmenes queda parcialmente cubierto por el piso superior del vecino. Cada apartamento se accede por un caminito desde la calle, rodeado de vegetación, lo que refuerza la sensación de privacidad y conexión con el entorno.

    Subimos a la planta superior y encontramos un distribuidor central en forma de T que aprovecha al máximo el espacio. Desde él se accede a las habitaciones y al pasillo semi-exterior. Este pasillo, protegido por persianas, actúa como filtro solar y visual, y permite que la luz entre de forma controlada. Las ventanas de doble y triple altura y las aberturas verticales en la fachada generan una composición limpia pero muy expresiva.

    Las secciones muestran cómo la doble altura y la cubierta inclinada no son un capricho formal: son funcionales y resuelven perfectamente la ventilación y el desagüe. La carpintería se convierte en protagonista de la fachada, creando un ritmo y una textura que hoy en día se ven poco.

    En alzado general el proyecto es de una sencillez aplastante en planta, pero gana toda su fuerza en la composición de las fachadas. Es arquitectura pensada para ser vivida, no solo para ser fotografiada.

    Como estudiantes, este proyecto os enseña varias lecciones que podéis aplicar mañana mismo:

    • Cómo una implantación sencilla puede generar espacios exteriores de gran calidad.
    • Cómo orientar y proteger del sol sin renunciar a la luz natural.
    • Cómo la doble altura y las discontinuidades resuelven funcionalidad y espacialidad al mismo tiempo.
    • Cómo la carpintería puede ser el elemento que dé carácter a una fachada aparentemente simple.

    Si os ha gustado el vídeo y queréis profundizar más, recordad que tenéis nuestro chat de IA guIA disponible en la web de miradapropia. Podéis preguntarle todo lo que queráis sobre este o cualquier otro proyecto.

    ¡Hasta la próxima!

    Para leer esta obra con un orden, y usar ese mismo orden con tu proyecto, el método está en cómo analizar una obra de arquitectura: 9 preguntas clave. Dos obras que se leen bien al lado de esta: jørn utzon, can lis, otra obra pequeña sobre el Mediterráneo resuelta con muy pocos elementos, y biblioteca binhai, mvrdv en tianjin, en el extremo contrario de escala.

    Deja un comentario