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  • en qué orden instalar los programas de arquitectura

    en qué orden instalar los programas de arquitectura

    En primero de arquitectura hacen falta cuatro cosas y tres programas, y todo el curso cuesta 195 € una sola vez. El problema no es cuál eliges: es el orden en que los instalas. La mayoría de estudiantes instala quince programas en septiembre, abre dos, y empieza por el que menos falta le hace.

    la respuesta corta

    1. Montar la lámina — Affinity. Gratis desde octubre de 2025.
    2. Dibujar con medida — AutoCAD. Gratis con el plan educativo, un año renovable.
    3. Modelar — Rhino. 195 €, licencia permanente, a mitad de curso y solo si llega a hacer falta.
    4. Tratar la imagen — el mismo programa del punto 1. No se instala nada nuevo.

    Condiciones de licencia comprobadas en la web de cada fabricante el 28 de agosto de 2026. Cambian cada curso: si lees esto mucho después, contrástalo. Si lo que buscas es el catálogo completo de licencias, con las trampas de Adobe, Archicad, Lumion y CYPE, está en software para estudiantes de arquitectura. Esta entrada va del orden.

    el criterio: un programa entra cuando el anterior ya no llega

    La lista que dan en clase no está mal. Está desordenada. Y un programa instalado antes de tiempo no sale gratis: ocupa sitio en tu cabeza, no solo en el disco. Abres quince ventanas y no dominas ninguna.

    Así que la pregunta no es qué programa es mejor. Es qué tienes que entregar el viernes. En primero no se renderiza: se dibuja y se presenta. Eso no es una opinión sobre modas, es lo que va a pedir la entrega, y la entrega es lo que se corrige.

    Un programa entra en tu ordenador cuando el anterior ya no llega. Ni antes.

    El orden no lo marca tu escuela ni una lista de internet: lo marca lo que tienes que entregar. Si en tu escuela empiezan por CAD el primer día, cambia el orden. El criterio no cambia.

    1. montar la lámina: affinity

    Lo primero que entregas en arquitectura no es un plano: es una lámina con un plano dentro. Y no son lo mismo. El plano es el dibujo. La lámina es la decisión de qué se ve primero, qué se ve después y qué no hace falta que se vea.

    Un dibujo correcto mal montado se corrige peor que un dibujo regular bien montado. Es injusto y es así. Por eso el primer programa es el que te deja controlar grosores, escala y posición en el papel.

    Y aquí ha cambiado el consejo que dábamos el año pasado. Affinity costaba dinero; desde octubre de 2025 es gratis, y no es una versión recortada ni una prueba de treinta días. Es la aplicación entera —vector, imagen y maquetación en un solo programa— con todas las herramientas y toda la exportación. En la práctica: puedes escanear un dibujo a mano, limpiarlo, montar la lámina y sacar el PDF sin salir de la misma ventana.

    La letra pequeña, porque siempre la hay: necesitas una cuenta de Canva, la gratuita vale, y el programa la comprueba al activarse. Después funciona sin conexión durante meses. Las herramientas de inteligencia artificial sí se pagan, y para montar una lámina no hacen falta. Si lo de la cuenta te echa para atrás, Inkscape y Scribus hacen el trabajo sin cuenta de nadie.

    Cuando llegue la semana de entrega y tengas que ordenar y comprobar las láminas antes de imprimir, el ensamblador de entregas hace esa parte.

    2. dibujar con medida: autocad

    Ahora sí, y ahora no antes. AutoCAD no es un programa de diseñar: es un programa de medir. Cada línea que trazas tiene una longitud real y una escala real. Si el pasillo mide 90 centímetros, mide 90 centímetros, y cuando imprimas a escala 1:50 seguirá midiéndolos. Eso es justo lo que no te da dibujar a mano.

    Instalarlo en septiembre, antes de tener un ejercicio con medidas, es aprender una herramienta sin el problema que la justifica. Y así no se aprende: se olvida.

    Es gratis, y esto es literal de la pantalla de planes de Autodesk: gratis para estudiantes de instituciones educativas reconocidas, un puesto de usuario designado, suscripción renovable de un año. Un año, ojo: no es permanente. Apunta la renovación el mismo día que la pides, porque va a caducar en mitad de una entrega. Y hay verificación de idoneidad: no basta con tener el correo de la escuela.

    3. modelar: rhino, y solo cuando toque

    El tercero entra cuando el dibujo en dos dimensiones deja de explicarse solo. Ese momento se nota: es cuando llevas media hora dibujando secciones para explicar una cubierta que se entendería girándola una vez. No cuando quieres que quede bonito. Cuando ya no se entiende.

    Llega a mitad de curso, no en septiembre. Y la recomendación es Rhino por un motivo que no tiene que ver con el programa sino con la licencia: cuesta 195 €, es permanente, no caduca, no tiene cuota de mantenimiento y permite trabajar comercialmente con ella.

    Conviene leerlo dos veces, porque es raro: puedes cobrar por un trabajo hecho con una licencia de estudiante. Es el único programa de esta lista del que eso está escrito. Y lo decimos con la página del fabricante delante, porque hay webs bien posicionadas que afirman lo contrario. Cuando algo cuesta dinero, compruébalo en la fuente y no en un blog —incluido este.

    4. la imagen: no instalas nada

    Fotografía de maqueta, texturas, collage. Aquí no se instala nada nuevo, porque ya lo tienes: es el mismo programa del principio. Cambias de taller, no de aplicación. Eso que hasta hace poco eran tres suscripciones distintas hoy es una descarga.

    la suma del curso

    trabajoprogramacostequé pasa al graduarte
    montar la láminaAffinity0 €sigue siendo tuyo
    dibujar con medidaAutoCAD0 € · 1 año renovablepierdes la elegibilidad
    modelarRhino educacional195 € · una sola vezsigue siendo tuya, uso comercial permitido
    tratar la imagenAffinity, el mismo0 €sigue siendo tuyo
    Comprobado en la web de cada fabricante el 28 de agosto de 2026. Precio de Rhino sin IVA.

    Y lo que hay detrás de ese número importa más que el número. Casi todo el software de arquitectura no se compra: se alquila. Pagas cada mes y el día que dejas de pagar, se apaga. Lo que hay en esta tabla no funciona así: se queda contigo cuando acabe el curso y cuando acabe la carrera. Si tu escuela paga licencia de campus de algo, úsala, que ya está pagada; pero no la pagues tú en primero.

    Estas condiciones cambian cada curso, y cuando cambian esta entrada se actualiza con una fecha de comprobación nueva. Si quieres que te avise cuando pase, recibe la newsletter: cada semana, obras, herramientas y construcción para clase.

    lo que no instalas todavía

    Revit no es un mal programa y algún día lo vas a usar. Pero sirve para documentar un edificio que ya has decidido, y en primero todavía no has decidido ninguno. Aprenderlo ahora es aprender a redactar antes de tener nada que contar.

    Lumion, V-Ray, Twinmotion: renderizar es hacer creíble una decisión. Si la decisión aún no existe, el render solo la disfraza. Y Grasshopper sirve para repetir una lógica que ya dominas; primero hay que tener la lógica.

    Ninguno está prohibido. Resuelven problemas que todavía no tienes, y por eso se olvidan antes de que hagan falta.

    el detalle que se corrige antes que el programa

    Entre dos láminas con exactamente la misma planta, lo que las separa no es el dibujo: son tres grosores de línea. El muro que está cortado se dibuja grueso. Lo que se ve, medio. Lo que queda de fondo, fino. Eso es todo. Cambias tres grosores y de repente se entiende.

    A eso se le llama jerarquía, y es lo primero que te van a corregir. También es la razón por la que el primer programa del curso es el que controla grosores, y no el que dibuja rápido.

    preguntas frecuentes

    ¿Qué programa hay que aprender primero en arquitectura?

    El de montar la lámina, no el de dibujar. Lo primero que se corrige es una lámina, y una lámina bien montada con un dibujo regular puntúa mejor que un dibujo correcto mal montado.

    ¿Es AutoCAD gratis para estudiantes en 2026?

    Sí, con el acceso educativo de Autodesk: un puesto de usuario designado y suscripción renovable de un año, con verificación de idoneidad. No es una licencia permanente y caduca si no la renuevas.

    ¿Affinity es gratis de verdad?

    Sí. Desde octubre de 2025, Affinity es gratuita para todo el mundo, no solo para estudiantes. Requiere una cuenta de Canva gratuita y solo se pagan las funciones de inteligencia artificial.

    ¿Se puede cobrar por un trabajo hecho con la licencia educativa de Rhino?

    Sí. McNeel permite expresamente el uso comercial de la licencia educacional, que además es permanente y sin cuotas de mantenimiento. Es el único programa habitual en arquitectura con esa condición.

    ¿Cuánto cuesta el software de primero de arquitectura?

    195 €, una sola vez, y solo si llegas a necesitar el modelador a mitad de curso. Los otros tres trabajos se resuelven con programas gratuitos.

    y el orden concreto para tu escuela

    El criterio es el mismo para todos, pero el calendario cambia de una escuela a otra. El asistente de software pregunta por tu curso y tu escuela y te devuelve el orden concreto en un minuto; cómo funciona está contado en cómo dominar el software de arquitectura sin perder horas.

    Si además estás montando el equipo de primero, lo demás está aquí: el comparador de portátiles y la guía de qué portátil comprar por presupuesto, la duda de iPad o portátil, y el material de dibujo en utensilios para proyectar.

    Y si acabas de entrar, lo que viene después de instalar los programas está en primero de arquitectura: lo que va a pasar en tu primer año.

    ¿Te han mandado instalar algo que no está aquí? Dilo en comentarios: sirve para saber qué se está pidiendo este curso y para actualizar esta entrada.

  • software para estudiantes de arquitectura: qué instalar en primero (2026)

    software para estudiantes de arquitectura: qué instalar en primero (2026)

    En septiembre te van a decir que necesitas cinco programas. Autocad, Revit, un modelador, un renderizador y Photoshop. Es la lista que circula por todos los grupos de primero, y está mal.

    Lo que de verdad hace falta pagar en primero de arquitectura es cero euros. Con un asterisco: en toda la carrera hay exactamente un programa que merece pagarse, y son 195 € una sola vez.

    Este artículo es la versión escrita y actualizable del vídeo. Todas las condiciones de licencia se verificaron contra las webs oficiales el 7 de agosto de 2026. Cambian cada curso, así que comprueba las fechas antes de fiarte de un número. Los enlaces van siempre a la página oficial de cada programa, para que puedas mirarlo tú mismo.

    la regla: una función, un programa

    El error de primero no es elegir mal el programa. Es instalar cinco en septiembre y abrir uno en enero. Los otros cuatro se quedan ocupando disco.

    Primero necesita cuatro cosas, y ni una más: dibujar en 2D con medidas, modelar volumen, maquetar la lámina y cerrar el PDF. Si dos programas hacen lo mismo, uno sobra. No es cuestión de dinero: aprender cinco interfaces a la vez es no aprender ninguna.

    qué instalar en primero

    1. dibujar: autocad

    Gratis con el plan educativo de Autodesk: acceso de un año, monousuario, renovable anualmente mientras sigas siendo elegible. La renovación se abre 30 días antes de caducar y exige volver a verificar la matrícula. El software tiene las mismas funciones que la versión de pago.

    Solo para fines educativos: nunca un encargo pagado, y tampoco el trabajo de unas prácticas. Lo mismo aplica a Revit, 3ds Max y Fusion, pero instalarlos en primero es otra cosa.

    2. modelar: el que use tu escuela, uno solo

    • SketchUp Free: gratis en el navegador y suficiente para volumen. Sin plugins, sin importar DWG ni OBJ, sin trabajar sin conexión y sin uso comercial.
    • Rhino: 195 € en versión educacional. Es el asterisco del principio y lo desmontamos más abajo.
    • Blender: libre, sin verificación y sin caducidad. La curva es dura, pero nadie te lo puede quitar nunca.

    Si dudas entre dos, el asistente de software pregunta por tu escuela y tu curso y te dice cuál. Está explicado en cómo dominar el software de arquitectura sin perder horas, y en este vídeo.

    3. maquetar: affinity

    Esta es la novedad grande y casi nadie la ha contado todavía en español. Canva compró Serif en 2024 y en octubre de 2025 refundió Designer, Photo y Publisher en un solo programa gratuito para todo el mundo. No gratuito para estudiantes: gratuito, sin más. Se descarga en affinity.studio.

    Solo pide una cuenta de Canva gratuita. Lo único de pago son las funciones de inteligencia artificial. Aviso técnico: las versiones 1 y 2 de Affinity no pueden abrir los archivos de la aplicación nueva, aunque la nueva sí abre los viejos.

    Es la partida más grande que se ahorra un estudiante de primero: son unos 200 € al año que no hacen falta.

    4. entregar: el pdf

    El PDF es la entrega. No es el archivo del que exportas: es el que abre el tribunal. Si el PDF sale mal, el proyecto sale mal, y da igual lo que hubiera dentro del modelo. Montar las láminas en orden y comprobarlas antes de imprimir es media entrega salvada, y para eso está el ensamblador de entregas.

    lo que no instalas todavía

    No porque sean malos. Tres de ellos son excelentes. Porque en primero no tienes todavía nada que meter dentro.

    el renderizador fotorrealista

    En primero no hay modelo que renderizar, y un render de una caja sigue siendo una caja. Además, ni Enscape ni V-Ray son gratis: desde España, la colección de estudiante de Chaos cuesta 134 € al año cada una, impuestos aparte, y se renueva automáticamente hasta que la canceles. La de Corona cuesta 58,80 €.

    Lumion tiene licencia de estudiante gratuita de un año, renovable mientras estudies, con todas las funciones de Lumion Pro 2026. Dos avisos importantes: pide un mínimo de 105 GB de disco libre, y no existe versión para Mac. Si tienes un MacBook, esta decisión ya está tomada por ti. También necesita conexión estable a internet.

    Si vas a comprar máquina pensando en esto, lo desmontamos en qué portátil comprar para estudiar arquitectura en 2026, en el vídeo de los seis mejores portátiles y en el comparador de portátiles.

    Cuando llegue el momento de renderizar, la respuesta es Twinmotion: gratis para estudiantes, docentes, aficionados y para quien facture menos de un millón de dólares al año. Ya no existe edición educativa aparte, es la misma aplicación que usa todo el mundo, sin marca de agua y sin límite de resolución. Lo único que no incluye es Twinmotion Cloud. Es el único programa de esta lista que no cambia de precio el día que dejas de ser estudiante.

    el bim: revit y archicad

    El BIM no dibuja: describe cómo se construye. Sin saber construir, es rellenar tablas.

    Y Archicad tiene una trampa que conviene entender antes de tocarlo. La versión educativa es gratis un año y ampliable, pero deja una marca de agua irremovible en la esquina superior derecha de cada vista, que sale en todas las impresiones. Salvo abrir, no funciona ningún intercambio de datos entre un archivo educativo y uno comercial: ni copiar, ni pegar, ni fusionar, ni hotlink. Y contamina en las dos direcciones: si abres un archivo comercial con la versión educativa, la marca se le queda puesta a ese archivo.

    el cálculo de estructuras: cype

    La Versión Campus de CYPE es gratuita, pero solo si tu escuela tiene convenio firmado. Se pide con el correo institucional y la clave llega entre 24 y 72 horas después. CYPE publica la lista de instituciones con convenio activo, así que búscate en ella antes que nada. Y ojo: la Versión Campus necesita conexión a internet permanente para funcionar.

    Aun con convenio, calcular una estructura que no has dibujado no enseña nada. Esto llega cuando llega la asignatura, no antes.

    tabla de veredictos

    programacostequé pasa al graduarte
    Affinitygratissigue siendo tuyo
    Blender, QGISlibresigue siendo tuyo
    Twinmotiongratissigue siendo gratis
    SketchUp Freegratis (navegador)igual, pero muy limitado
    AutoCAD, Revit, 3ds Maxgratis, 1 año renovablepierdes la elegibilidad
    Archicadgratis, renovablemarca de agua irremovible
    Lumion Progratis, 1 año, solo Windowslos archivos no se abren en versiones comerciales
    CYPE Campusgratis solo con conveniodepende de la escuela
    Rhino educacional195 €, una vezsigue siendo tuya, uso comercial permitido
    Enscape, V-Ray134 €/año cada colecciónse renueva sola
    SketchUp Studiosin precio público en Españava por distribuidor
    Adobe Creative Cloud Pro19,66 €/mes el año 140,66 €/mes desde el año 2
    Condiciones y precios comprobados desde España el 7 de agosto de 2026. Sin impuestos salvo Adobe, que los incluye.

    las cuatro trampas

    1. se renueva sola

    La suscripción de estudiante de Chaos se renueva automáticamente hasta que la canceles tú. Adobe renueva el contrato solo en la fecha anual, y las tarifas de renovación pueden cambiar sin aviso. Apunta la fecha de alta en el calendario el mismo día que te suscribes, no después.

    2. estar instalado no es tener licencia

    Autodesk abre la renovación 30 días antes. Si la dejas pasar, el acceso se acaba aunque el programa siga en el disco. Los archivos que tengas en Drive se pueden ver pero no editar, y lo que esté en la nube dura 30 días más.

    Chaos va más lejos: si detectan uso indebido de una licencia educativa, se reservan el derecho de convertirla en comercial anual de forma retroactiva y cobrar la tarifa completa.

    3. los archivos se quedan dentro

    En Archicad la contaminación va en las dos direcciones. En Lumion, los proyectos guardados con la versión de estudiante no se abren en versiones comerciales, ni al revés. Esto no molesta en primero: molesta en cuarto, el día que entras de prácticas y quieres seguir trabajando tu propio archivo.

    4. el descuento dura un año

    Adobe entra a 19,66 €/mes con IVA el primer año para estudiantes y docentes. Al terminar el periodo de la oferta, la suscripción se factura automáticamente al precio estándar del momento, que hoy es de 40,66 €/mes. En prepago anual son 234,78 € el primer año y 485,98 € a partir del segundo.

    Además, ese precio de entrada está limitado a una compra por cliente y obliga a un contrato de 12 meses. No es «el año que viene lo vuelvo a coger barato»: es una vez en la vida. A los precios de hoy, la carrera entera con Creative Cloud sale por unos 2.178 €.

    antes de pagar nada: mira qué te da tu escuela

    Casi todas las escuelas tienen un catálogo de licencias en su web de informática, y mucha gente paga lo que ya tiene. La ETSAB, por ejemplo, repartió 500 licencias gratuitas de SketchUp, Twinmotion y GstarCAD a su alumnado y profesorado durante el curso 2025-2026. Se renuevan cada año y hay que pedirlas.

    Busca «licencias software» más el nombre de tu escuela. Es la búsqueda más rentable del curso.

    dónde se pide cada cosa

    Todo cuelga del correo institucional. Con una cuenta de Gmail no vas a ninguna parte, así que pídelo todo el mismo día que te dan el correo de la escuela. Estos son los enlaces oficiales, para que puedas mirar las condiciones tú mismo antes de registrarte en nada.

    • Autodesk Education — AutoCAD, Revit, 3ds Max, Fusion. Verificación de estudiante y renovación anual.
    • Affinity — descarga directa. Solo hace falta una cuenta de Canva gratuita.
    • Twinmotion — se descarga desde el Epic Games Launcher. Sin verificación académica.
    • Blender y QGIS — libres. Sin cuenta, sin verificación y sin caducidad.
    • SketchUp Free — se abre en el navegador. Studio para educación va por distribuidor.
    • Rhino — precios de España en euros. Pestaña «Estudiantes o profesores». Hace falta acreditación académica.
    • Lumion Student — identidad y matrícula verificadas por SheerID. Solo Windows.
    • Chaos Education — Enscape, V-Ray y Corona. De pago. Correo educativo y prueba de matrícula.
    • CYPE Licencia Campus — lista de instituciones con convenio activo, filtrable por país. Empieza siempre por aquí.
    • Graphisoft Education — Archicad. Registro y número de serie temporal de 30 días.

    el asterisco: por qué rhino sí

    195 € frente a los 995 € de la versión comercial, impuestos aparte. Y esto es lo que lo separa de todo lo demás:

    • Las licencias son permanentes y no caducan. No hay cuotas de mantenimiento ni de soporte.
    • Tiene las mismas funciones que la comercial, sin marca de agua ni ninguna otra limitación.
    • Se puede usar para actividades comerciales. Es el único programa de todo este artículo que te deja cobrar por lo que hagas con él.
    • La única diferencia con la comercial es que no se puede transferir ni vender a otra persona.
    • Se puede actualizar a precio educacional mientras sigas siendo estudiante.

    Las condiciones completas están en la página de educación de McNeel. Una suscripción son tramos que se acaban. Una licencia perpetua es una línea que sigue. Es la única compra de la carrera que sigue siendo tuya en 2035.

    con qué criterio está juzgado esto

    Cada veredicto de este artículo sale de responder cuatro preguntas. Están publicadas para que puedas contrastar cualquier recomendación contra ellas:

    1. ¿Cuánto cuesta a cinco años? No cuánto cuesta este mes.
    2. ¿Te quedas los archivos? Y si te los quedas, ¿sin marca de agua?
    3. ¿Funciona sin conexión? El día de la entrega se cae el wifi.
    4. ¿Sigue siendo tuyo al salir? El día que te gradúas.

    Aquí no hay patrocinio de ninguna de las marcas mencionadas, y ningún veredicto depende de que alguien pague. Todos los enlaces de este artículo van a la página oficial del fabricante y ninguno es de afiliación. Si algún programa cambia de condiciones, este artículo se actualiza y la fecha de verificación cambia con él.

    gratis no es lo mismo que gratis mientras estudias

    Esa es la distinción que sostiene todo lo anterior. Affinity, Blender, QGIS y Twinmotion siguen existiendo el día que te dan el título. AutoCAD, Revit, Archicad, Lumion y CYPE, no: caducan, marcan los archivos o dependen de un convenio que no controlas.

    Si acabas de entrar en primero, lo siguiente que te va a servir este septiembre es primero de arquitectura: lo que va a pasar en tu primer año, que también está en vídeo.

  • qué portátil comprar para estudiar arquitectura en 2026 (por presupuesto)

    Elegir el mejor portátil para estudiar arquitectura en 2026 no consiste en comprar el más caro ni el más potente sobre el papel, sino el que encaja con tu curso, tu presupuesto y los programas que de verdad vas a usar. Si empiezas la carrera este septiembre o ya estás dentro, seguro que te has hecho la pregunta: ¿qué portátil me compro para arquitectura? En esta guía he seleccionado seis portátiles para arquitectura de 699 € a 1.600 €, cada uno pensado para un perfil y un bolsillo distinto, y te explico en qué fijarte antes de gastar un solo euro.

    Aquí tienes los cuatro criterios que de verdad deciden la compra y seis modelos concretos: para quién es cada uno, qué software mueve y dónde falla. Al final está el comparador de portátiles, con precios actualizados a diario y compatibilidad verificada con cada programa de la carrera. Y si todavía estás decidiendo entre ordenador (computadora) y tablet, esa pregunta va antes que esta y la responde ¿iPad o portátil para arquitectura?.

    enlaces de interés

    comparador de portátiles para arquitectura · asistente de software de arquitectura

    los 6 portátiles del vídeo en amazon:

    lenovo ideapad slim 3 (699 €): ver precio

    acer nitro v 15 (840 €): ver precio

    lenovo loq essential (1.169 €): ver precio

    asus v16 (1.247 €): ver precio

    gigabyte gaming a16 (1.364 €): ver precio

    asus zenbook s16 oled (1.600 €): ver precio

    leelo

    Si este año empiezas arquitectura, hay una compra que vas a hacer sí o sí: un portátil. Y esa compra tiene truco, porque no es un portátil para este curso, es un portátil para toda la carrera. Cinco años de planos, modelos 3D, renders y entregas a las tres de la mañana. Si te pasas, tiras un dinero que te hará falta para material; si te quedas corto, en tercero estarás comprando otro. En este vídeo te enseño seis portátiles reales, de 699 a 1.600 euros, y te digo cuál tiene sentido según tu presupuesto y el software que de verdad vas a usar. Sin humo.

    Antes de ver el primero, hay que saber en qué fijarse, porque la mayoría se fija justo en lo que no toca. Cuatro cosas. La primera, una gráfica dedicada: es la línea que separa el 2D del 3D. Sin ella, olvídate de Lumion y de renderizar en condiciones. La segunda, 16 gigas de RAM: es el mínimo real para Revit; con 8 gigas sufre, da igual lo buena que sea la gráfica. La tercera, la pantalla: el formato 16:10 te da más plano en vertical, y si es cien por cien sRGB, el color que ves es el color que entregas. Y la cuarta, y esto casi nadie te lo dice: el peso y la estética. Ese portátil va contigo a taller todos los días, y lo vas a tener delante cinco años. Que pese poco y que te guste. Los estudiantes de arquitectura valoramos el diseño de las cosas, y no pasa nada por admitirlo.

    ¿Y la batería? Es el dato más sobrevalorado al comprar un portátil para arquitectura, por dos motivos. Primero, las horas que anuncia el fabricante se miden navegando o viendo vídeo; nadie mide la batería renderizando en Lumion, y ahí esas diez horas se convierten en una o dos. Y segundo, el motivo definitivo: en la práctica vas a estar enchufado. En clase, en taller, en casa. Siempre hay un enchufe. Así que no pagues de más por horas de batería que no vas a usar: ese dinero rinde mucho más en gráfica o en RAM.

    La otra gran pregunta es cuánto te tiene que durar. Hay portátiles justos: te cubren bien los primeros cursos y cuando llega el 3D en serio se quedan cortos. Y hay portátiles sobrados: aguantan desde primero hasta el proyecto final. Ninguna opción es un error: comprar justo ahora y renovar en tercero, cuando ya sepas qué necesitas, es una estrategia perfectamente válida; comprar sobrado es pagar una vez y olvidarte. Y si aún no sabes qué programas se usan en tu escuela, en la descripción te dejo mi asistente de software: pregúntale y te lo dice.

    Vamos con los seis, de más barato a más caro. Empezamos por 699 euros: el Lenovo IdeaPad Slim 3. Este es el justo bien hecho: Ryzen 7 de ocho núcleos, 16 gigas de RAM y un tera de disco, que a este precio no lo da nadie. Estética sobria, gris, kilo seiscientos: en la mochila ni lo notas. No tiene gráfica dedicada, así que AutoCAD, SketchUp, Adobe y un Revit ligero, perfecto; Lumion, Rhino con modelos gordos y render, no. Te resuelve primero y segundo.

    Por 140 euros más entra el Acer Nitro V 15, y con él entra el 3D de verdad: la gráfica dedicada más barata de la lista, una RTX 4050, pantalla a 144 hercios y USB4. El pero es que solo trae 8 gigas de RAM, así que Revit y Lumion sufren. La jugada: tiene dos ranuras, ampliar a 16 gigas cuesta unos 40 euros, y con eso pasa de justo a portátil de carrera completa. Si puedes estirar hasta los 880 con la ampliación, es de lo mejor en euro por rendimiento.

    Saltamos a los sobrados. Lenovo LOQ Essential, 1.169 euros: la compra segura. Es lo más barato que mueve todo el software de la carrera: AutoCAD, Revit, Rhino, SketchUp, Lumion, Blender y Adobe. Procesador i7 de clase HX, RTX 5050 de nueva generación y pantalla cien por cien sRGB: el color que ves es el que entregas. La RAM no se puede ampliar y son 512 gigas de disco, así que en cursos altos tocará ir vaciando. Si quieres cerrar el tema portátil con un solo pago para cinco años, esta es la línea de salida.

    El ASUS V16, 1.247, es el LOQ para los que van cargados arriba y abajo. Misma filosofía, lo mueve todo, pero con RTX 5060 de 8 gigas y, sobre todo, un kilo noventa y cinco con pantalla de 16 pulgadas en 16:10. Es la mejor relación potencia-peso de la lista. No trae webcam, así que para clases online necesitarás una externa, y otra vez 512 gigas de disco. Si vives entre casa, escuela y estudio, este es el equilibrio.

    ¿Y si quieres ir sobrado de verdad? Gigabyte Gaming A16, 1.364 euros: la más potente del vídeo. RTX 5070, 32 gigas de RAM y un tera de disco, la única con el kit completo de serie sin ampliar nada. Lumion, render pesado, mil pestañas de referencias abiertas: no se inmuta, de primero al proyecto final. Es la que más se nota que es gamer, y la cobertura de color es justa, así que para afinar láminas mejor con un monitor externo.

    Y cierro con el guapo de la clase: ASUS Zenbook S16 OLED, 1.600 euros. La mejor pantalla del vídeo con diferencia, OLED 3K, un color que enamora, kilo y medio, y el diseño más cuidado de la lista. 32 gigas de RAM y un tera de disco. No tiene gráfica dedicada: Revit, Rhino y modelar en Blender, sí; pero Lumion no entra y renderizar será lento. Si tu carrera va más de dibujo, maquetación y portfolio que de render, es una delicia; si vives en Lumion, no es tu portátil.

    Recapitulando: con menos de 900, IdeaPad si no vas a tocar 3D, o Nitro V ampliado si quieres tocarlo. A partir de 1.100: LOQ como compra segura, V16 si priorizas el peso, A16 si quieres potencia sin mirar atrás, y Zenbook si tu prioridad es pantalla y diseño. En el comparador hay tres modelos más que dejé fuera del vídeo porque tenían un rival directo mejor. Y ese comparador es la mejor manera de decidir con calma: los seis del vídeo y las tres alternativas, con filtros por software, presupuesto y peso, y con los precios y enlaces actualizados cada día. Te dejo el enlace en la descripción. Si el vídeo te ha ahorrado una mala compra, ya sabes: like, suscríbete, y nos vemos en el siguiente. Una mirada propia.

    ¿Cuánto gastar en un portátil para arquitectura según tu curso?

    La respuesta honesta es que depende del curso en el que estés. No tiene sentido que un estudiante de primero compre un portátil de 1.600 € que no exprimirá hasta tercero. Hay dos filosofías, y ninguna es un error:

    • Ir «justo» (700–900 €): te cubre bien primero y segundo (AutoCAD, SketchUp, algo de Revit ligero y Adobe). Cuando llegue el 3D en serio, renuevas. Comprar ahora y cambiar en tercero, cuando ya sabes qué necesitas, es una estrategia perfectamente válida.
    • Ir «sobrado» (1.100–1.600 €): pagas una vez y el portátil te aguanta desde primero hasta el TFG, con Lumion y render incluidos. Más caro de entrada, pero te olvidas del tema durante toda la carrera.

    Mi consejo: no compres el portátil más caro pensando «que me dure toda la carrera». La tecnología avanza rápido y un equipo de 1.600 € comprado hoy envejece igual que uno de 800 €. Compra lo que necesitas ahora con margen para dos años, y reinvierte más adelante si hace falta.

    En qué fijarte antes de mirar precios

    Olvídate del marketing. Para un portátil de arquitectura solo importan de verdad estas cuatro cosas:

    1. Tarjeta gráfica (GPU) dedicada

    Es la línea que separa el 2D del 3D. Para AutoCAD 2D no la necesitas, pero para Revit, Rhino, Lumion o cualquier render es imprescindible una GPU dedicada NVIDIA GeForce RTX. Sin ella, olvídate de Lumion y el render serio, y Rhino se queda corto con modelos grandes.

    2. 16 GB de RAM como mínimo

    16 GB es el mínimo real para Revit en 2026. Con 8 GB sufre, por muy buena que sea la gráfica. Si tu presupuesto llega a 32 GB, se nota muchísimo en proyectos grandes y al trabajar con Photoshop, Illustrator e InDesign abiertos a la vez durante las presentaciones de proyecto.

    3. La pantalla

    Una pantalla IPS Full HD de 15,6″ o 16″ basta para el día a día, pero fíjate en dos cosas: el formato 16:10 te da más superficie de trabajo en vertical (ideal para planos y documentos), y una cobertura cercana al 100% sRGB asegura que el color que ves en pantalla es el color que entregas en tus láminas.

    4. Peso y estética

    Este portátil va contigo al taller todos los días, en una mochila donde ya llevas maquetas y rollos de planos: cada 500 gramos cuentan. Y lo vas a tener delante cinco años, así que que te guste importa. Los estudiantes de arquitectura valoramos el diseño de las cosas, y no pasa nada por tenerlo en cuenta al comprar.

    El mito de la batería en los portátiles para arquitectura

    La autonomía es el dato más sobrevalorado al comprar un portátil para arquitectura, por dos motivos. Primero, las horas que anuncia el fabricante se miden navegando o viendo vídeo; nadie mide la batería renderizando en Lumion o moviendo un modelo pesado, y ahí esas «10 horas» se convierten en una o dos. Segundo, y definitivo: en clase, en el taller y en casa vas a trabajar enchufado. Siempre hay un enchufe cerca.

    Así que no pagues de más por horas de batería que no vas a usar. Ese dinero rinde mucho más invertido en gráfica o en RAM.

    Los 6 mejores portátiles para arquitectura en 2026

    Ordenados de más barato a más caro. Para cada uno te digo para quién es, qué software mueve y dónde falla. Los precios son orientativos (los de Amazon fluctúan): en el comparador los tienes actualizados a diario.

    Si lees esto desde Latinoamérica: los precios van en euros y son de referencia del mercado español, así que en México, Colombia, Perú, Chile o Argentina no te van a cuadrar. Lo que sí sirve tal cual es el criterio —gráfica dedicada, 16 GB de RAM, pantalla 16:10 y peso— y las configuraciones concretas, porque son las mismas máquinas. Busca esos modelos en tu tienda local y usa las franjas de aquí para saber en cuál de ellas estás.

    1. Lenovo IdeaPad Slim 3 — 699 € · mejor relación calidad-precio

    El «justo» bien hecho. Procesador AMD Ryzen 7 de 8 núcleos, 16 GB de RAM y 1 TB de SSD, algo que a este precio no ofrece casi nadie. Estética sobria, gris, 1,6 kg: en la mochila ni se nota y no parece un portátil barato. La letra pequeña es que no tiene gráfica dedicada: mueve AutoCAD, SketchUp, Revit ligero y Adobe sin problema, pero Lumion, Rhino con modelos pesados y el render de Blender quedan fuera. La compra ideal si tu presupuesto hoy son 700 € y estás en primero o segundo.

    2. Acer Nitro V 15 — 840 € · el acceso más barato al 3D

    La puerta de entrada al 3D real: monta la GPU dedicada más barata de la lista, una NVIDIA RTX 4050, con pantalla de 144 Hz y USB4. Su pero es que trae solo 8 GB de RAM, así que Revit y Lumion sufren de fábrica. La jugada: tiene dos ranuras de memoria, y ampliar a 16 GB cuesta unos 40 €, con lo que pasa de «justo» a portátil de carrera completa. Estética de gaming discreto, en negro y sin luces estridentes. Si puedes estirar a ~880 € con la ampliación, es de lo mejor en euro por rendimiento.

    3. Lenovo LOQ Essential — 1.169 € · la opción más equilibrada

    La compra segura y lo más barato que mueve todo el software de la carrera: AutoCAD, Revit, Rhino, SketchUp, Lumion, Blender y Adobe. Lleva un Intel Core i7-13650HX de clase HX (de los que no se ahogan), RTX 5050 de nueva generación y pantalla 100% sRGB, con color fiable que se nota en las láminas. ¿Pegas? La RAM no se puede ampliar (16 GB máximo) y son 512 GB de SSD, así que en cursos altos tocará vigilar el espacio. Si quieres cerrar el tema portátil con un solo pago para cinco años, empieza por aquí.

    4. ASUS V16 — 1.247 € · potencia ligera

    El LOQ para quienes van cargados arriba y abajo. Misma filosofía —lo mueve todo— pero con RTX 5060 de 8 GB GDDR7 y, sobre todo, 1,95 kg con pantalla de 16″ en formato 16:10. Es la mejor relación potencia-peso de la lista: rendimiento de sobremesa que sí te llevas al taller sin dejarte la espalda. Diseño en negro mate, limpio. Dos avisos: no trae webcam integrada (necesitarás una externa para clases online) y otra vez 512 GB de disco. Si vives entre casa, escuela y estudio, este es el equilibrio.

    5. Gigabyte Gaming A16 — 1.364 € · la más potente

    Si quieres ir sobrado de verdad. Es la más potente del listado: RTX 5070, 32 GB de RAM y 1 TB de SSD, la única que trae el kit completo de serie sin ampliar nada. Lumion, render pesado y mil pestañas de referencias abiertas: no se inmuta, de primero al TFG. Dos matices: es la que más se nota que es gaming (teclado retroiluminado, estética más agresiva), y su cobertura de color es justa (~45% NTSC), así que para afinar láminas te conviene un monitor externo calibrado.

    6. ASUS Zenbook S16 OLED — 1.600 € · la mejor pantalla

    El más elegante de la selección. Tiene la mejor pantalla con diferencia —OLED 3K a 120 Hz, DCI-P3, un color que enamora—, pesa 1,5 kg y luce el diseño más cuidado de la lista: el portátil que mejor queda sobre la mesa del estudio. Monta 32 GB de RAM y 1 TB de SSD. El asterisco: no tiene gráfica dedicada. Revit, Rhino y modelar en Blender sí (sus 32 GB tiran del carro), pero Lumion no entra y el render será lento. Es para un perfil concreto: si tu trabajo va más de dibujo, maquetación y portfolio que de render, es una delicia; si vives en Lumion, no es tu portátil.

    Tabla comparativa: los 6 portátiles de un vistazo

    PortátilPrecioGráficaRAMDestaca en
    Lenovo IdeaPad Slim 3699 €Integrada16 GBCalidad-precio
    Acer Nitro V 15840 €RTX 40508 GB*El 3D más barato
    Lenovo LOQ Essential1.169 €RTX 505016 GBLa más equilibrada
    ASUS V161.247 €RTX 506016 GBPotencia ligera
    Gigabyte Gaming A161.364 €RTX 507032 GBLa más potente
    ASUS Zenbook S16 OLED1.600 €Integrada32 GBLa mejor pantalla
    *Ampliable a 16/32 GB por unos 40 €, muy recomendable para Revit y Lumion.

    Compara todos los portátiles con precios actualizados

    En lugar de dejar precios fijos que se quedan obsoletos en semanas, he montado un comparador de portátiles para arquitectura donde ves estos seis modelos más tres alternativas, con precios actualizados cada día. Puedes filtrar por presupuesto, peso, RAM y por el software concreto que vayas a usar (AutoCAD, Revit, Rhino, Lumion…):

    Y si aún no sabes qué programas se usan en tu escuela, echa un vistazo al asistente de software de arquitectura: te dice qué necesita cada asignatura y qué exige a tu equipo.

    Preguntas frecuentes sobre portátiles para arquitectura

    ¿Cuánto cuesta un buen portátil para arquitectura?

    Depende del curso. Para primero y segundo, entre 700 y 900 € (como el Lenovo IdeaPad Slim 3 o el Acer Nitro V 15). Para mover todo el software hasta el TFG, entre 1.100 y 1.600 € (LOQ Essential, ASUS V16 o Gigabyte A16). Gastar más de 1.600 € rara vez compensa para un estudiante.

    ¿Cuántos GB de RAM necesito para Revit?

    16 GB es el mínimo para modelos pequeños y medianos. Para proyectos grandes (vivienda multifamiliar, edificios públicos) o modelos colaborativos en la nube, 32 GB marcan la diferencia. Con 8 GB, Revit va a tirones aunque el portátil tenga buena gráfica.

    ¿Necesito una tarjeta gráfica dedicada para arquitectura?

    Para AutoCAD 2D, SketchUp y Adobe, no. En cuanto entras en Revit con modelos grandes, Rhino, Lumion o cualquier render, sí: una NVIDIA RTX dedicada (5050 o superior) deja de ser un lujo y pasa a ser necesaria.

    ¿Es mejor Mac o Windows para arquitectura?

    Para arquitectura, Windows gana por compatibilidad de software. Revit no existe de forma nativa para macOS, y Lumion, 3ds Max o muchos plugins de Rhino también son Windows-only. Un MacBook sirve para primero y segundo, pero para el 3D en serio te ahorrarás problemas con un Windows. Lo explico a fondo en la guía completa de portátiles para arquitectura.

    ¿Cuánta batería necesita un portátil para arquitectura?

    Menos de la que crees. Los portátiles potentes para arquitectura dan 4-7 horas de uso real, y mucho menos renderizando. Como vas a trabajar casi siempre enchufado en clase, taller y casa, es mejor invertir en gráfica y RAM que pagar de más por autonomía.


    Esta guía se actualiza cada cuatrimestre. Última revisión: julio de 2026. Los enlaces a Amazon son de afiliado: si compras a través de ellos, miradapropia recibe una pequeña comisión sin coste adicional para ti.

  • qué visitar cerca de tu escuela de arquitectura: 54 obras a menos de 1h30

    qué visitar cerca de tu escuela de arquitectura: 54 obras a menos de 1h30

    enlaces de interés

    01 — madrid, alcalá y toledo

    02 — barcelona y sant cugat

    03 — girona

    04 — reus y tarragona

    05 — valencia y alicante

    06 — cartagena y murcia

    07 — sevilla

    08 — granada y málaga

    09 — zaragoza

    10 — san sebastián, pamplona y bilbao

    11 — valladolid

    12 — a coruña

    13 — las palmas

    leelo

    ¡Hola, curiosos! La carrera de arquitectura no empieza en septiembre: empieza el día que empiezas a mirar los edificios de otra manera. Y para eso no hace falta haber pisado la escuela, basta con una tarde libre, un coche y saber a dónde ir.

    Aquí tienes el mapa completo. Hemos recorrido las 19 ciudades con escuela de arquitectura de España y reunido, para cada una, qué merece la pena visitar a menos de hora y media en coche. Son 54 obras entre imprescindibles y escapadas que casi nadie hace, que es donde está lo bueno. La regla es sencilla: todo lo que aparece está dentro de ese radio de hora y media desde una escuela. Cada obra tiene su enlace a Google Earth más arriba, en «Enlaces de interés», para que la veas en 3D antes de ir.

    Madrid, Alcalá y Toledo

    Madrid concentra ocho escuelas, así que empezamos aquí. La primera parada es el Gimnasio Maravillas, de Alejandro de la Sota, en la calle Joaquín Costa: desde la acera parece un muro más, y esa es justamente la lección, porque detrás se esconde la sección más estudiada de la arquitectura española del siglo XX. Es de esas obras que hay que ver a pie, porque desde el aire no cuentan nada.

    Después, Torres Blancas, de Sáenz de Oiza: un árbol de hormigón de 1969 en el que las terrazas curvas van creciendo alrededor del tronco de comunicaciones. En el paseo del Prado, el CaixaForum de Herzog & de Meuron, con la planta baja retirada para que el edificio parezca flotar y el jardín vertical de Patrick Blanc a un lado. Y, si puedes, el Hipódromo de la Zarzuela: las marquesinas de Eduardo Torroja, de 1935, son láminas de hormigón que se afinan hasta unos pocos centímetros de canto y todavía parecen un truco.

    ¿La escapada? Toledo entero, a una hora. Y un apunte: en Toledo y en Alcalá también hay escuela, así que, si estudias allí, la ecuación se invierte y Madrid es tu escapada.

    Barcelona y Sant Cugat

    En Barcelona el problema no es qué ver, sino elegir. El consejo es empezar por el Pabellón de Mies van der Rohe y pasar media hora dentro, sin prisa y sin móvil: desde el satélite casi no existe, y esa es la primera lección, que hay arquitectura que solo vive a la altura de los ojos.

    A veinte minutos, en Sant Just Desvern, está Walden 7: el sueño de Ricardo Bofill, un pueblo entero metido en un edificio rojo, con patios y puentes por dentro, y con la antigua fábrica de cemento donde montó su estudio justo al lado. Y la escapada que casi nadie hace, a cincuenta minutos, es el cementerio de Igualada, de Enric Miralles y Carme Pinós: desde el aire es una cicatriz en el paisaje, un camino que baja entre taludes de nichos, y se recorre en silencio. Si estudias en la ETSAV, en Sant Cugat, tienes además un claustro románico a cinco minutos de clase.

    Girona

    Girona tiene truco. La ciudad ya vale el viaje —el Barri Vell y una catedral con la nave gótica más ancha del mundo, veintitrés metros sin una sola columna—, pero el motivo real de esta parada está a cincuenta minutos, en Olot. Es territorio de RCR, el estudio que ganó el Pritzker en 2017 sin moverse de su comarca.

    Busca el estadio de atletismo de Tossols-Basil: una pista encajada en el bosque sin talar un solo árbol, con los troncos formando parte de la instalación. Así trabaja RCR, dejando que el paisaje mande. Y a cinco minutos, los pabellones de Les Cols: acero cortén, vidrio y niebla volcánica. Si empiezas en Girona, empieza por ahí.

    Reus y Tarragona

    Reus presume de ser la ciudad natal de Gaudí, pero lo que se visita de verdad es otra cosa: la Casa Navàs, de Domènech i Montaner, en plena plaza del Mercadal, uno de los pocos interiores modernistas que se conservan completos. Del mismo arquitecto es el Institut Pere Mata, un psiquiátrico modernista organizado en pabellones entre jardines.

    A quince minutos, Tarragona: dos mil años de anfiteatro romano en primera línea de mar, con la muralla y el acueducto para completar el día. Y la escapada buena son las catedrales del vino de Cèsar Martinell, discípulo de Gaudí, repartidas por el Priorat y la Terra Alta. La de Pinell de Brai, a una hora, se visita por dentro: bóvedas de catedral al servicio de una cooperativa agrícola, en un pueblo de mil habitantes.

    Valencia y Alicante

    En Valencia está, cómo no, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Calatrava. Recórrela con ojos de estudiante —estructura, escala, materiales, mantenimiento—, porque es lo más fotografiado y lo más discutido de su autor y conviene sacar conclusiones propias. Dentro del mismo complejo, las láminas de hormigón del Oceanogràfic son herencia de Félix Candela. Y en el centro, la Lonja de la Seda: gótico civil del siglo XV, con columnas helicoidales que parecen palmeras torcidas, Patrimonio de la Humanidad.

    Si estudias en Alicante, tu propio campus es un catálogo de arquitectura española de los noventa, con el museo semienterrado de Alfredo Payá como pieza estrella. Y la escapada la compartís las dos escuelas: Calpe, con la Muralla Roja de Bofill —la de todas las fotos— y Xanadú al lado. Son residenciales privados, se ven solo desde fuera y, aun así, el viaje compensa: cincuenta minutos desde Alicante, hora y cuarto desde Valencia.

    Cartagena y Murcia

    Cartagena es de las escuelas con más suerte, y casi nadie lo dice. Sin salir de la ciudad tienes el auditorio El Batel, de Selgascano, una caja translúcida asomada al puerto que de noche se enciende como una lámpara, y el Museo del Teatro Romano, de Rafael Moneo: el teatro está incrustado en pleno centro y el museo te lleva por debajo de las casas hasta desembocar en la grada. Una lección de cómo se entra en una ciudad histórica.

    A cuarenta y cinco minutos, Murcia, con el edificio municipal de Moneo plantado frente a la catedral: una fachada pensada como un retablo. Compara las dos obras del mismo arquitecto y ya tienes hecho tu primer análisis del curso.

    Sevilla

    En Sevilla, la parada contemporánea son las Setas, de Jürgen Mayer: una de las estructuras de madera más grandes del mundo flotando sobre el casco histórico, y un debate permanente sobre lo que cuesta un icono. Después baja al Real Alcázar, porque el mudéjar es la primera prueba de que la arquitectura española nunca fue de un solo estilo. En la Cartuja, el Pabellón de la Navegación, de Vázquez Consuegra, es lo mejor que dejó la Expo del 92.

    Y la escapada: Itálica, a veinte minutos, un anfiteatro romano para veinticinco mil personas que probablemente tendrás casi para ti.

    Granada y Málaga

    Granada juega con ventaja. La Alhambra no es una visita, es la asignatura que vas a repetir todos los años de la carrera: desde arriba se lee la lógica de la colina —los palacios, los patios, el agua bajando desde el Generalife— y da igual cuántas veces vuelvas, porque cambia con la estación. En clave contemporánea, el Museo de la Memoria de Andalucía, de Campo Baeza, responde con un patio elíptico al palacio de Carlos V. Y un detalle: tu propia escuela, en el Campo del Príncipe, es una rehabilitación premiada de Víctor López Cotelo, así que estudiarás dentro de una lección.

    A hora y media, Málaga: el cubo de colores del Pompidou en el Muelle Uno y la Alcazaba, con sus patios de agua y sombra, como versión de bolsillo de lo que viste en Granada. Los dos bloques se cruzan, porque desde cualquiera de las dos escuelas tienes la otra ciudad a tiro.

    Zaragoza

    Zaragoza es la ciudad donde las exposiciones dejaron huella. De la Expo de 2008 quedan el Pabellón Puente de Zaha Hadid, tumbado sobre el Ebro como un nenúfar y hoy reconvertido en Mobility City, y la Torre del Agua. Del siglo XI, la Aljafería: yeserías que son puro encaje, joya del arte taifa y hoy sede de las Cortes de Aragón. Y del presente, el CaixaForum de Carme Pinós, con dos cajas suspendidas sobre el vestíbulo. Todo esto, sin coger el coche.

    San Sebastián, Pamplona y Bilbao

    El norte es un triángulo perfecto. En San Sebastián, el Kursaal de Moneo: dos cubos de vidrio varados en la desembocadura del Urumea, girados a propósito porque pertenecen al mar y no a la calle, y que de noche son dos linternas. Al final de Ondarreta, el Peine del Viento, donde Chillida y Peña Ganchegui demostraron que una plaza puede ser el final del mundo; y a quince minutos, Chillida Leku, el caserío y el bosque donde vive su obra.

    Si estudias en Pamplona, tienes el Museo Universidad de Navarra, también de Moneo, dentro del campus, y a veinte minutos el Museo Oteiza, en Alzuza, un cubo de hormigón rojizo de Sáenz de Oiza. Y desde San Sebastián, Bilbao a una hora: el Guggenheim de Gehry —titanio retorciéndose en la ría, el edificio que cambió una ciudad entera—, el metro de Foster y la Azkuna Zentroa. Un fin de semana y has visto medio siglo de arquitectura.

    Valladolid

    Valladolid tiene lo suyo —la fachada de San Pablo, tallada como un retablo de piedra, y el Museo Patio Herreriano, arte contemporáneo en un antiguo monasterio—, pero su verdadero superpoder es la posición. A una hora, Zamora: el Consejo Consultivo de Campo Baeza, una caja de vidrio dentro de un recinto de piedra, más una de las mayores concentraciones de románico de Europa.

    A hora y media, León, con el MUSAC de Mansilla y Tuñón, cuya cubierta en dientes de sierra y fachada de vidrios de colores traducen una vidriera de la catedral que tienes a diez minutos. Y a hora y cuarto, Salamanca. Pocas escuelas tienen tanto en un radio tan corto.

    A Coruña

    En A Coruña tienes la Domus, de Arata Isozaki, una vela curvada de pizarra frente al mar, y la Torre de Hércules, el faro romano más antiguo del mundo que sigue en funcionamiento: dos mil años encendido. Pero la escapada es de las mejores del mapa: Santiago, a menos de una hora.

    Allí está el CGAC de Álvaro Siza, granito gallego y luz medida, y en el monte Gaiás la Cidade da Cultura de Eisenman: la colina entera convertida en edificio, con las calles talladas como una concha. Gigantesca, inacabada, polémica. Precisamente por eso hay que pisarla, para formarte una opinión propia, que de eso va este canal.

    Las Palmas

    Y cruzamos a Canarias. En Las Palmas tienes el CAAM, con la intervención blanca de Sáenz de Oiza escondida tras una fachada histórica de Vegueta, y el Auditorio Alfredo Kraus, de Óscar Tusquets, cerrando la playa de Las Canteras como un castillo frente al Atlántico. Entre ambos, una ciudad llena de racionalismo de Miguel Martín-Fernández de la Torre. En una isla, hora y media de radio te lo da prácticamente todo.


    Hasta aquí el mapa. Un último consejo: no intentes verlo todo. Elige dos o tres sitios y ve con calma, que mirar despacio es la mitad del oficio.

    Y si todavía no sabes dónde vas a estudiar, en universidades.miradapropia.org tienes el buscador con todas las escuelas de arquitectura de España, sus notas de corte y la búsqueda por cercanía. Cuéntanos en los comentarios de qué escuela eres y qué has visitado, que este canal se construye con eso. ¡Hasta la próxima!

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